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Profesora de la Facultad de Educación Física obtiene título de doctorado en España por tesis meritoria sobre agricultura itinerante en el Amazonas
 
17 de marzo de 2017



La profesora Narda Dioselina Robayo Fique, egresada de la Licenciatura en Educación Física y docente adscrita a la Facultad de Educación Física, recibió en días pasados el reconocimiento de la comunidad académica de la Universidad Pedagógica Nacional por haber obtenido el título de Doctora en Educación: Perspectivas Históricas, Políticas Curriculares y de Gestión por la Universidad de Burgos, España.



La tesis desarrollada a lo largo de este doctorado internacional fue reconocida, a su vez, mediante el otorgamiento de la mención honorífica cum laude, que se le da a los trabajos de destacada calidad académica.



La profesora Narda, quien se desempeña como docente en la Licenciatura en Recreación, habló sobre su tesis doctoral titulada “Prácticas de conservación utilizadas en la agricultura itinerante en la comunidad indígena tikuna de San Francisco de Asís (municipio de Puerto Nariño, departamento de Amazonas, Colombia)” y los aportes de su investigación a la UPN y al país.



A continuación transcribimos los aspectos más relevantes de la entrevista:

 

Foto: cortesía profesora Narda Robayo.

 

Grupo de Comunicaciones Corporativas (GCC): Profesora, cuéntenos, por favor, cómo fue el proceso de investigación



Profesora Narda Dioselina Robayo Fique (NDRF): Todo parte de una problemática que existe a nivel mundial, que estamos viendo ahora. El calentamiento global, el efecto invernadero, las desigualdades, la pobreza, la inseguridad alimentaria. Esto sumado, es el resultado de una crisis de civilización que ha generado muchos problemas que, en este momento, tienen al planeta en riesgo.



El deterioro de la tierra es algo que se ha venido realizando desde hace muchos años, prácticamente desde la época de la industrialización, en donde se empiezan a necesitar grandes cantidades de combustibles para el funcionamiento de las máquinas y comienza el deterioro de la tierra con la extracción de petróleo, carbón y madera, entre otros. De esta manera empieza a haber una sobreexplotación de los bienes naturales, lo que da inicio a que los países más desarrollados pasen por encima de los otros y tomen sus recursos.



Esta crisis está directamente relacionada con las formas de cómo el hombre perteneciente a la cultura de occidente se relaciona con la naturaleza, que es el hogar. A través de la historia, paralelamente, también han pervivido unas comunidades ancestrales; estas son las comunidades indígenas, las cuales mantienen una relación diferente a la que tiene la cultura de occidente con el entorno. Esta cultura sobreexplota la naturaleza, explota a otros hombres que son vistos como seres inferiores (por eso la esclavitud, por eso la desaparición de muchos grupos indígenas) y como el lucro es individual, aparece, entonces, el capitalismo, capitalismo salvaje que está llevando a que se acabe prácticamente el planeta tierra.

 

A pesar de la implantación global del modelo económico capitalista existen otras formas de relación del hombre con la naturaleza; en este caso, la que manejan las comunidades indígenas, por ejemplo, la comunidad tikuna del Amazonas. Yo la pude conocer, y además de relacionarme con ella, lo hice con otras comunidades más desde mi proceso de formación en la Universidad Pedagógica Nacional. Comencé a conocerlas y a darme cuenta de otra forma de relación del hombre con la naturaleza, diferente a la que propone la cultura de occidente. Centré mi investigación en el pueblo tikuna, puesto que esta comunidad es del Amazonas, y el Amazonas es el pulmón del planeta, es la selva y el bosque más grande del mundo. De generarse un desequilibrio en la Amazonía, por la cantidad de oxígeno que produce la selva, el planeta se pone aún más en riesgo. Entonces, la tesis la enfoqué a recopilar las prácticas de agricultura itinerante que tiene la comunidad indígena.

 


GCC: ¿Por qué estudiar prácticas de agricultura y por qué hacerlo desde la Facultad de Educación Física?



NDRF: Porque ellos, los indígenas, viven en función de suplir la necesidad más básica, que es el alimento, y desarrollan toda su cultura a partir de la agricultura. La chagra, el lugar donde cultivan, es el mismo lugar donde ellos educan sus niños, donde ellos recrean sus mitos y sus ritos —porque ellos también tienen sus dioses, y esos dioses les han dado, digamos, una forma de relacionarse con la naturaleza, de cuidarla, de protegerla, de quererla—, y a partir de las creencias y rituales que ellos realizan, han mantenido una relación armoniosa con la tierra que les ha permitido pervivir en esa zona y en muchas regiones desde hace más de 100 000 años; si tú vas y observas, en todo este tiempo los indígenas no le han hecho el daño a la naturaleza que la sociedad de occidente le ha hecho en los últimos 300 años.


Sea desde la educación física, desde la matemática, desde la materia que sea, lo importante aquí es poder llevar este conocimiento a los estudiantes, y más en la Pedagógica, porque lo que yo le enseño a mis estudiantes, ellos lo van a replicar a otros. Es por eso que hay que enseñarles que existe otra forma de relacionarse con la naturaleza que también funciona y que es menos dañina para el ambiente y para las relaciones interpersonales; no habrían tantas guerras, tanta desigualdad, tanta pobreza si se pensara en la común-unidad, como lo hacen los indígenas que no piensan en el beneficio individual sino en el bien de todo su pueblo. Lo que ellos siembran es para la comunidad, no es “para mí”, para uno solo.

 

Foto: cortesía profesora Narda Robayo.



Ellos tienen una zona y hacen cultivos rotativos. Entonces siembran aquí dos o tres años, según como la tierra vaya dando —porque no es una tierra fértil; han tenido que desarrollar tecnologías para poder hacer sus cultivos—. A los dos o tres años, cuando la tierra ya no produce más, se pasan para otro terreno; van rotando, pero no van abriendo nueva selva. Cuando dan la vuelta y vuelven al campo de cultivo inicial ya han pasado seis años y este ya se ha recuperado naturalmente, y así, realizan una cantidad de prácticas de cuidado con la naturaleza que fueron las que se recopilaron en mi trabajo de grado.



GCC: ¿Cuál es el aporte de su trabajo para la Universidad, para la sociedad y para el mundo?



NDRF: Lo innovador es poder mostrar que hay otras formas de relacionarse con el mundo y que desde la educación, desde cualquier materia o espacio académico, debemos concientizar a las personas del lugar que tenemos, de cómo debemos protegerlo, del autocuidado; es tratar de cambiar esa mentalidad consumista, egoísta, que tenemos en occidente. La mención cum laude que me han dado se relaciona con el aporte que se ha hecho para nuevas investigaciones y porque, claro, estando en una universidad como la Pedagógica, educadora de educadores, lo que yo pueda enseñar mis estudiantes, ellos lo van a transmitir a las nuevas generaciones. Entonces, ¿la idea cuál es? Desde la Licenciatura en Recreación, la mayoría de los espacios que tengo asignados están relacionados con los entornos naturales: Ecoturismo pedagógico, Cultura y turismo, Experiencias de aventura... desde estos espacios se pretende sensibilizar a los estudiantes frente a la ética con la naturaleza y con ellos mismos, a romper los egoísmos, a trabajar y a pensar en comunidad, así mismo proyectar líneas de investigación sobre el tema.



GCC: ¿Cómo fue su experiencia con la comunidad tikuna?



NDRF: La experiencia allá es bastante interesante porque te cambia absolutamente todo el paradigma. Allá no existe el tiempo lineal, como el de nosotros; es un tiempo circular, que no tiene un principio ni un final: “se vive en el presente que al mismo tiempo es el pasado y el futuro”; tú llegas allá y a los tres días ya se te olvida qué fecha es, qué día es; ya empiezas a calcular la hora por la luz del sol, y lo más importante, no hay señal de celular, entonces te puedes alejar del mundo de donde vienes para dejarte permear por esta cultura.

 

Foto: cortesía profesora Narda Robayo.


En cuanto a la alimentación, ellos comen bien, pero no comen tanto como nosotros. Ellos hacen dos comidas porque, como no hay refrigeración, todo lo que vas a comer tienes que cogerlo al día. Si quieres desayunar, tienes que ir a pescar, entonces el desayuno es a base de pescado, de yuca, de plátano, muchas frutas, porque se dan muchísimas en la selva, pero no duran sanas más de tres días ahí en la casa, entonces a diario hay que irlas recogiendo.



Todos los días hay que ir a trabajar en la chagra, enseñarle a los niños cómo se siembra, cuáles son las fechas en que se debe sembrar. La metodología de mi trabajo fue cualitativa etnográfica y de observación, entonces lo que tenía que hacer era mimetizarme con ellos y no llegar a irrumpir en nada; lo que había era lo que se comía.




GCC: ¿Y en España como fue recibido el trabajo?



NDRF: Les interesó muchísimo, tanto, que, de los jurados, algunos están interesados en poder hacer un vínculo para venir a conocer y ver cómo la Universidad y el Gobierno de España pueden apoyar un poco a la comunidad indígena, porque allí se tiene un problema: tienen agua por todo lado, pero no es agua potable; el agua que se consume es agua lluvia. De esta manera en España están interesados en conocer un poco más esta situación.



De los autores del marco teórico que yo consulté, muchos son españoles. Hablan acerca de la crisis de civilización, de la crisis de alimentación, de la crisis energética existente y hago esta propuesta de ver a las comunidades indígenas, aunque ya ellos las están mirando hace rato. Lo innovador de mi trabajo es poder mostrar esa forma diferente de relación con la naturaleza; la idea es transmitírsela a los estudiantes; no irles a contar mis experiencias, ni mucho menos, pero sí hacer que empiecen a mirar la vida diferente, a tratar diferente al otro, a relacionarse diferente con la naturaleza, a no consumir tanto, a pensar un poco más las consecuencias que pueden tener las decisiones que se tomen sobre los entornos naturales.



Durante mis estudios doctorales tuve la oportunidad de estar en Portugal, Alemania, Francia, y pude ver qué están haciendo; estos países son los que están llevando la bandera en el cuidado del entorno natural: hacen unos procesos fuertes de reciclaje, de concientización, de formas de relacionarse con el otro, de cuidar la naturaleza. Dentro de los currículos de los niños, desde kínder están los espacios para ir al bosque para ir a cuidar, para ir a sembrar. Ya llevan tiempo cambiando el chip del consumismo; sorpresa, ellos conocen sobre comunidades indígenas y han tomado modelos, porque también hacen cultivos limpios en sus casas, hacen huertas con cultivos limpios, sin abonos ni fungicidas de origen químico.




La profesora Narda, que lleva aproximadamente de 20 años trabajando con la comunidad tikuna del Amazonas, piensa seguir adelantando proyectos investigativos sobre este tema.

 

DD

 


 



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